POR VÍCTOR ‘McCOY’ GALVAN

*Nota: Este texto contiene conceptos de la nueva cinta de Batman v Superman; si no deseas enterarte de ellos antes de verla recomendamos no continuar.

Los comentarios sobre Batman v Superman que llenan las redes sociales no son nada alentadores. Quien se guíe únicamente por ellos seguramente no comprará un boleto para ver la que considero como una de las mejores adaptaciones del universo de DC Comics a la pantalla grande.

Y es que la más reciente cinta de súper héroes no está realizada para las masas, sino para ese fan experto de Batman y Superman. Y a ese seguidor, vaya que le emocionará cada cuadro de la película.

Si Christopher Nolan hizo películas para llevar a Batman a las masas (aunque con ello se despegara del cómic y violara -incluso- los principios del propio personaje), Zack Snyder hace una película (primero para él, y después) para el lector experto.

Batman v Superman está atiborrada, todo el tiempo, toma tras toma, cuadro tras cuadro, de relaciones a los cómics. Zack usó los cómics clásicos y los pertenecientes al nuevo universo de The New 52, como base para hacer su película.

Aunque eso no quiere decir que alguien que no siga las series no le entienda, al contrario. Zack basa perfectamente el origen de los personajes, el problema de las críticas en contra es que esas personas llegaban con una idea concebida de cómo debería ser (o cómo quisieran que fuera) la película.

BvS-BTDKRVisualmente su mayor influencia es la de Batman: The Dark Knight Returns (1986), la joya de Frank Miller (300, Ronin, Batman: Year One, Daredevil) que revolucionó no sólo a Batman y Superman, sino a toda la industria del comic.

Miller nos entregó un Batman más oscuro, lleno de problemas, traumas, más humano. Un Bruce Wayne que, a 10 años de retirarse como vigilante de Ciudad Gótica, regresa a la acción para sacar de las calles a la delincuencia que inundaba la ciudad. Y en el camino, enfrentar a Superman.

BvS-Batman-francotiradorSnyder nos regala -durante toda la cinta- cuadros de la obra de Miller. Batman sosteniendo un rifle desde un punto alto de la ciudad; la armadura del hombre murciélago o incluso la portada del cómic: la silueta de Batman con un relámpago al fondo. No olvidemos a un esquelético Superman flotando en el espacio. Emocionante todo el tiempo.

Pero no sólo eso, Snyder retoma lo más trascendente de DC Comics. Desde Lex Luthor despeinado (que vimos previo a la Muerte de Superman), hasta la cárcel aislada que observamos en el presente del nuevo Superman. El peso que tiene Lois Lane (quien en los últimos meses tuvo gran importancia en el cómic al obtener súper poderes), la imagen de ella sosteniendo a Superman (tal como lo hiciera en La Muerte de Superman, 1992), Superman llevando a su rival fuera del planeta, la gran habilidad de pelea de Batman, el rescatar a las inmigrantes esclavas (como en BTDK 26 y 27, “Voiceless”), el ataque de Kriptonita, Wonder Woman peleando al lado de Super, y un gran etcétera.

Es una película pensada y hecha para el lector que sigue mes tras mes los títulos de Superman/Batman. No sé qué pensará el crítico de cine o la persona que nunca ha hojeado una historieta del universo creado en 2011, The New 52 (sí, olvídense de lo que hacían los súper héroes en las caricaturas de los 80, o incluso en los primeros años de este milenio).

Además, nos dejó ver a los “Parademons”, esos seres alados que forman el ejército de Darkseid, y a quienes recientemente enfrentó la Liga de la Justicia y el propio Batman (cuando va tras Damian, su hijo, a Apokolips).

Creo que por eso ha tenido tantas críticas en contra, por alejarse de las historias infantiles.

Una cosa es segura: Zack y su equipo se sentaron a leer Batman The Dark Night, Detective Comics, Batman, Superman, Action Comics y Superman Unchained durante muchas semanas.

Obviamente hay momentos que no pertenecen al actual universo, pero que se permiten como las licencias necesarias para que su historia camine, para tener su propia versión.

Hay un personaje trascendental en la parte final de la película que es producto de una fusión que en el cómic no existe. Y se permite, porque se justifica para el desarrollo de la historia.
Gracias a ellos Snyder consiguió algo que tenía años esperando, una gran adaptación del universo DC Comics al cine.

Y eso, es de agradecer.

 

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